¿Te agarran dolores de cabeza seguido, picazón en la piel sin razón aparente, la nariz tapada todo el año o hinchazón después de comer? Puede que hayas escuchado hablar de la intolerancia a la histamina y te preguntes si tiene que ver con lo que te pasa. Te contamos qué es, cómo reconocerla y por qué el verdadero problema casi nunca está donde parece.
¿Qué es la histamina y por qué molesta?
La histamina es una sustancia que tu propio cuerpo produce, pero que además está presente en muchos alimentos: quesos curados, frutos secos, cítricos, tomate, frutilla, palta, vino, entre otros. En condiciones normales, una enzima llamada DAO se encarga de degradarla sin que te enteres.
El problema aparece cuando esa enzima no funciona como debería. Ahí la histamina se empieza a acumular y el cuerpo reacciona con síntomas que muchas veces parecen no tener relación entre sí:
- Cefaleas más de una vez por semana
- Erupciones o picazón en la piel
- Rinitis crónica, sinusitis o asma
- Dolores menstruales o musculares
- Distensión abdominal o reflujo frecuente
- Alteraciones del sueño
La pregunta que casi nadie se hace: ¿por qué bajó la DAO?
Acá está el punto que la mayoría se salta. Sacar alimentos altos en histamina puede darte alivio, pero no resuelve el origen del problema. La producción de DAO depende en gran parte de un intestino sano. Cuando hay inflamación intestinal, permeabilidad aumentada o un desequilibrio en la microbiota, la capacidad de degradar histamina baja, y ahí es cuando el cuerpo empieza a reaccionar de más.
Es decir: la intolerancia a la histamina, en la mayoría de los casos, no es la enfermedad en sí. Es una consecuencia visible de que tu intestino está pidiendo ayuda.
¿Cómo se identifica?
Un buen punto de partida es prestar atención a la frecuencia de estos síntomas y si se repiten después de consumir alimentos altos en histamina. Si sospechás que puede ser tu caso, lo ideal es hacer una prueba de eliminación guiada durante unos días y observar si los síntomas mejoran, siempre con seguimiento profesional para no quedarte solo con la parte de "sacar alimentos" sin trabajar la causa.
El enfoque de B15®: ir a la raíz
En el programa B15®, creado por el Dr. Facundo Pereyra, no trabajamos síntoma por síntoma. Trabajamos el intestino como punto de partida: desinflamamos sus paredes, revertimos la hiperpermeabilidad y recuperamos el equilibrio de la microbiota durante 15 días. Cuando el intestino mejora, muchas veces la tolerancia a la histamina mejora con él, junto con otros síntomas que parecían no tener conexión: piel, dolores de cabeza, energía, sueño.
¿Te identificás con varios de estos síntomas? Hacé nuestro autotest gratuito y descubrí si tu intestino está detrás de lo que te pasa. Es el primer paso, y te toma dos minutos.
